
Respirar y contener el aire en mi pecho
sacarlo de a poco;
caer lentamente,
caer sin que alguien extienda sus brazos
y me contenga...
tocar con mis yemas,
yemas congeladas, el vacío de mi interior
congelar la nada
creando espinas de hielo
ver como se encienden las cenizas de mis ojos
y sentir como llueve en mis labios
la dulzura de la soledad
que me abraza entre libertad
tenues delicadezas de esta inmunda injusticia
correr mientras invalidas están mis extremidades
flojas de flojeras
corrieron caminos ilimitados tratando de huir de la verdad mas innegable que pueda existir
espectros que me zumban ahora a ella
"salida", una q nunca existió
en un paisaje de atardecer otoñal
en donde los árboles desnudos están
mostrando su corazón
donde el suelo se cubre del invierno
que se avecina con los ropajes abandonados.
Ahí me encontraba
Parada en la nada
Disfrutando la brisa tibia que enrojece mi nariz
Eleva y enreda mi pelo, cegándome…
Nocturno cielo yace ya!
Melodías quebradas
Sinfonías herizantes
Una sombra iluminada
Agujeros en el manto
Una niña perdida
En un camino lejano
Hace frío
El invierno ha llegado
El día se torno blanco
Una niña que padeció
En la quietud
Con ojos vacíos
Pupilas delatoras
Que la muestran caer
Solo una lagrima yace viva…
Que recorre su mejilla…
1 comentario:
Chévere, una serie de sensaciones melancólicas que terminan en un cuento... Como si la cámara se saliera de ella (lo que ella siente) para verse a si misma haciendo las cosas.
saludos!!
JR
Publicar un comentario